Se verificará la veracidad de las afirmaciones ambientales en las etiquetas de los productos
La Comisión Europea se prepara para presentar el 30 de marzo una propuesta que obligará a las empresas a verificar sus afirmaciones ambientales utilizando una metodología a nivel de la UE que lleva casi diez años en desarrollo.
La Comisión presentará la denominada regulación de 'green claims' (afirmaciones ecológicas) para garantizar que las etiquetas ambientales y las credenciales enumeradas por las empresas —como la reciclabilidad o la biodegradabilidad— sean fiables, comparables y verificables en toda la UE.
Esto podría ser una herramienta para combatir el 'greenwashing' (lavado de imagen verde) o contra las empresas que realizan afirmaciones falsas sobre la huella ambiental de sus productos. Esto también podría ayudar a los consumidores a tomar decisiones más informadas sobre los productos que compran.
Las empresas tendrán que demostrar sus afirmaciones utilizando una metodología única de la UE denominada Huella Ambiental de Producto (PEF). La Comisión afirmó, en un análisis preliminar de coste-beneficio de la propuesta, que este método mide el “desempeño ambiental de un producto u organización utilizando 16 categorías de impacto ambiental a lo largo de la cadena de valor, desde la extracción de materias primas hasta el final de su vida útil”.
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