Para el ganado vacuno, es especialmente durante los últimos 2-3 meses. Al principio, los animales se someten a un periodo de adaptación, acostumbrándolos al pienso poco a poco y aumentando las porciones con el tiempo. Por cada 100 kilogramos de peso vivo, se administran al animal al menos 2 kilogramos de pienso de acabado al día o hasta el ochenta por ciento de la materia seca total. Sin embargo, esta cantidad puede variar según la tasa de crecimiento del animal, sus necesidades nutricionales y el programa de alimentación actual. La cantidad de pienso debe ajustarse según el peso vivo del animal, su estado de salud general y la tasa de crecimiento objetivo. Durante el proceso de habituación al pienso, para que los sistemas digestivos de los animales se adapten, el pienso de acabado debe administrarse inicialmente en pequeñas cantidades y aumentarse con el tiempo. Esto ayuda a prevenir problemas del sistema digestivo y a que los animales crezcan de manera eficiente. La administración del pienso de acabado en las cantidades y momentos correctos asegura que los animales crezcan de manera saludable y se obtenga el rendimiento deseado. En el uso del pienso de acabado, se deben tener en cuenta las recomendaciones del veterinario y del experto, y se debe aplicar un programa de alimentación adecuado a las necesidades de los animales.