La cochinilla es un tipo de insecto que ocupa un lugar importante entre las plagas de las plantas y cuenta con una amplia gama de especies. Estas plagas son insectos pequeños, de caparazón duro o que han formado una estructura protectora, que viven especialmente en las hojas, brotes y a veces en las raíces de las plantas. Las cochinillas suelen tener forma redonda u ovalada y están cubiertas por un caparazón grueso en su exterior, lo que las protege de diversos enemigos naturales y tratamientos químicos. Al alimentarse de las plantas, estas plagas absorben la savia, impidiendo el crecimiento de la planta y reduciendo su rendimiento. Además, las cochinillas pueden causar la propagación de diversas enfermedades en las plantas. Desde el punto de vista del cuidado de las plantas y el manejo de plagas, la identificación y el control efectivo de las cochinillas son de importancia crítica para un cultivo de plantas saludable y productivo.
¿Por qué ocurre la cochinilla?
Las condiciones climáticas, especialmente la temperatura y la tasa de humedad, pueden causar que las cochinillas se desarrollen y se propaguen rápidamente.
La mala salud de la planta y las deficiencias en el cuidado hacen que las plantas se vuelvan vulnerables a las plagas.
La plantación densa y las plantas infestadas aumentan el riesgo de propagación de la plaga.
La alta capacidad reproductiva de las cochinillas y sus ninfas móviles causan que la plaga se multiplique y se propague rápidamente.
La falta de depredadores naturales dificulta el control de las cochinillas.
La aplicación incorrecta de pesticidas y el fracaso en la lucha química pueden impedir que la plaga sea controlada de manera efectiva.
Formas de daño de la cochinilla
Las cochinillas pueden causar daños graves al formar colonias en los troncos y ramas de las plantas. Los adultos y las ninfas, al succionar la savia de las plantas, provocan el debilitamiento del árbol y el secado de las ramas. Como resultado de la succión, el árbol segrega una sustancia similar a la goma. Esta sustancia se acumula en las ramas, deteriorando la salud del árbol y afectando la calidad del fruto. Además, las sustancias azucaradas que segregan las cochinillas se acumulan en las hojas, brotes y frutos, impidiendo la respiración de las hojas y provocando formaciones de hongos. Los hongos causan deterioros en la superficie del fruto, reduciendo el valor comercial de los productos. Estas plagas empeoran el estado de salud general de las plantas y disminuyen la productividad de los frutos.
Plantas donde se observa la cochinilla
Las cochinillas pueden causar daños en diversas plantas, pero generalmente se observan en árboles frutales de hueso. Estas son las plantas donde se ven comúnmente las cochinillas:
Ciruelo
Albaricoque
Melocotón y Nectarina
Cerezo
Nogal
Almendro
Pistacho
Morera
¿Cómo combatir la cochinilla?
La lucha contra las cochinillas se puede realizar mediante diversos métodos y generalmente incluye una combinación de métodos culturales, físicos y químicos. Aquí están las formas de combatir eficazmente las cochinillas:
Medidas Culturales:
Poda de Ramas Infestadas: Las ramas que estén densamente infestadas deben cortarse y retirarse del huerto a finales del invierno o principios de la primavera.
Cuidado del Árbol: Se debe realizar un mantenimiento regular para que los árboles permanezcan sanos y fuertes, y se debe evitar la plantación densa.
Métodos Físicos:
Cepillado: Los troncos de las plantas se pueden limpiar con un cepillo duro; este proceso puede eliminar físicamente una parte de las cochinillas.
Trampas para Capturar Insectos: En áreas donde las cochinillas son densas, se pueden utilizar diversas trampas para capturar insectos.
Lucha Química:
Pulverización con Aceites de Invierno: Se puede realizar una pulverización con aceites de invierno 2-3 semanas antes de la floración. Esto puede reducir los efectos de las cochinillas.
Pulverización con Aceites de Verano: Se debe realizar una pulverización con aceites de verano durante el período de puesta de huevos o cuando emergen las ninfas móviles. Esto suele hacerse a finales de mayo o principios de junio.
Uso de Insecticidas: Se pueden utilizar insecticidas que contengan ingredientes activos como Clorpirifos-etilo o Dimetoato para controlar la densidad de las cochinillas. La pulverización suele realizarse 15-20 días después de las primeras apariciones o cuando la población de ninfas alcanza el 60%.
Depredadores Naturales:
Depredadores presentes en la naturaleza: No debe olvidarse que los insectos depredadores, que son enemigos naturales de las cochinillas, pueden ayudar a mantener el equilibrio natural.
Control de Residuos de Pesticidas:
Pulverización con Receta: Para evitar residuos de pesticidas en los productos de exportación, es importante que los productores realicen la pulverización obteniendo una receta de las direcciones de agricultura provinciales y distritales.
La aplicación de estos métodos en el momento adecuado y de la forma apropiada es de importancia crítica para asegurar una lucha eficaz contra las cochinillas.