El comino debe sembrarse en el período comprendido entre finales de febrero y el 20-25 de marzo, según las condiciones climáticas de Anatolia Central. En este período, se recomienda sembrar de 1 a 1,5 kg de semilla por decárea a una profundidad de 1-2 cm. Debido al pequeño tamaño de las semillas de comino, realizar una siembra profunda reduce la tasa de germinación y causa brotes irregulares. El proceso de siembra generalmente se realiza con sembradoras utilizadas para la siembra de cereales. Se debe tener cuidado de que los campos donde se realizará la siembra de comino sean terrenos que no hayan formado costra, que puedan ventilarse y que tengan un buen drenaje. El control de malezas en los campos sembrados con comino también es muy importante. Antes de la siembra, se puede realizar una aplicación de pesticidas para combatir las malezas. Además, se deben tomar precauciones contra la enfermedad del tizón por Alternaria. Esta enfermedad es una enfermedad fúngica que puede transmitirse por las semillas y se observa con frecuencia especialmente en regiones lluviosas y húmedas. Por esta razón, no se deben usar semillas de campos donde se haya observado tizón por Alternaria y no se debe sembrar comino continuamente en el mismo campo. Además, se recomienda tratar las semillas contra el tizón por Alternaria.
Yorumlar