Este parásito, que es poco común pero puede transmitirse a los humanos, tiene la capacidad de formar quistes especialmente al alojarse en la región del cerebro y la médula espinal. Aunque es poco común, este parásito puede causar problemas de salud graves. Los quistes que forma en las regiones donde se aloja pueden alterar las funciones nerviosas al presionar los tejidos circundantes. Esta situación puede provocar dolor de cabeza, trastornos de coordinación, síntomas neurológicos y otros problemas de salud graves en el individuo. Se ha registrado que puede causar resultados que llegan hasta la muerte del huésped, es decir, del ser humano como huésped intermediario.
Por esta razón, prestar atención a factores como la salud animal, el mantenimiento de los estándares de higiene y el consumo de carne juega un papel importante en la reducción del riesgo de transmisión de este y otros parásitos similares a los humanos. Si aparecen síntomas de la enfermedad, es importante consultar inmediatamente a un profesional de la salud.